DECOMISAN MÁS DE UNA TONELADA DE COCAÍNA TRAS DESCUBRIR NARCOTÚNEL ENTRE TIJUANA Y SAN DIEGO
Autoridades federales de Estados Unidos informaron el decomiso de más de una tonelada de cocaína vinculada a un narcotúnel que conectaba la ciudad de Tijuana con San Diego, California. El aseguramiento forma parte de una investigación binacional que se desarrolló durante varios meses y que derivó además en la detención de cuatro personas presuntamente relacionadas con la operación de la estructura subterránea.
De acuerdo con información difundida por agencias federales estadounidenses, la investigación fue encabezada por el Grupo de Trabajo Federal del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y se llevó a cabo entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. Las autoridades señalaron que el túnel era utilizado para el trasiego de narcóticos a través de la frontera entre México y Estados Unidos.

Kevin Murphy, agente especial a cargo interino de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en San Diego, indicó que el decomiso representa una afectación significativa para las operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización criminal a la que las autoridades estadounidenses vinculan con la infraestructura localizada.
La droga asegurada supera una tonelada de cocaína y fue valuada en más de 45 millones de dólares. El hallazgo se produjo como resultado de las labores de inteligencia y vigilancia realizadas por distintas agencias federales que participaron en el caso.

Según la investigación, la entrada principal del narcotúnel se encontraba dentro de una vivienda ubicada en Tijuana, mientras que la salida desembocaba en el interior de un local comercial identificado como la tienda de saldos “Buy 4 Less”, situada en un centro comercial de Otay Mesa, en San Diego. El punto de salida se localiza a escasos metros del puerto fronterizo de Otay, una de las garitas con mayor flujo comercial entre ambos países.
Las autoridades detallaron que la estructura contaba con características similares a otros túneles descubiertos en la región durante los últimos años. El pasadizo tenía una longitud aproximada de 590 metros y alcanzaba una profundidad cercana a los 17 metros bajo tierra.
Además, estaba equipado con sistemas de ventilación, iluminación eléctrica, rieles para transporte interno de mercancías y paredes reforzadas, elementos que permitían su operación continua y facilitaban el movimiento de cargamentos hacia territorio estadounidense.

La fiscal federal Bianca Calderón informó que cuatro personas fueron arrestadas durante el desarrollo de la investigación. Dos de los detenidos son ciudadanos estadounidenses residentes de San Diego y dos más son ciudadanos mexicanos.
Los detenidos fueron identificados como Gregorio Epifanio Hernández López, de 29 años; José Jiménez, de 32 años; Antonio Cortez, de 18 años; y Brandon Escalante Sandoval, de 26 años. De acuerdo con los documentos judiciales presentados por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California, los cuatro enfrentan cargos relacionados con delitos de narcotráfico.
Las autoridades precisaron que la investigación continúa abierta y no descartaron que se realicen más arrestos conforme avancen las diligencias y el análisis de la evidencia obtenida durante los cateos y operativos realizados en ambos lados de la frontera.
El descubrimiento de este narcotúnel se suma a una larga lista de estructuras clandestinas detectadas en la región Tijuana-San Diego durante las últimas décadas. Debido a las características geográficas y a la intensa actividad comercial de la frontera, organizaciones criminales han recurrido históricamente a la construcción de túneles para trasladar drogas hacia Estados Unidos evitando los puntos de revisión oficiales.
Datos de autoridades estadounidenses indican que la mayoría de los túneles sofisticados localizados en la frontera sur del país han sido descubiertos en el corredor entre Baja California y California, particularmente en las zonas cercanas a Otay Mesa y la Mesa de Otay.
Justin De La Torre, jefe del sector San Diego de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, señaló que las organizaciones criminales continúan desarrollando métodos para intentar introducir narcóticos al país; sin embargo, afirmó que las agencias de seguridad mantienen operativos permanentes para detectar este tipo de estructuras.
Tras el hallazgo, especialistas en infraestructura y agentes federales comenzaron trabajos para documentar completamente el túnel, recopilar evidencia y determinar el tiempo que permaneció en operación. Asimismo, las autoridades evaluarán el procedimiento que se seguirá para inutilizar la estructura y evitar que vuelva a ser utilizada.
Mientras tanto, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California continuará con el proceso judicial contra los detenidos y con las investigaciones relacionadas con la red de tráfico de drogas presuntamente vinculada a este corredor subterráneo entre Tijuana y San Diego.

Fotografías: Border Zoom