ATAQUES CONTRA AGENTES DE LA FESC, REPRESALIA DEL CRIMEN ORGANIZADO: FGE
Los ataques armados que en menos de 24 horas cobraron la vida de dos agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) en Mexicali podrían ser una respuesta directa de un grupo delictivo que recientemente había sido golpeado por las autoridades, comentó este domingo la fiscal general de Baja California, María Elena Andrade Ramírez en conferencia de prensa.

La hipótesis surge después de una serie de operativos encabezados por el área de investigación de la corporación estatal, que durante las últimas semanas declaró decomisos de droga, vehículos robados, aeronaves y la captura de presuntos integrantes de una organización criminal con presencia en el Valle de Mexicali.
Aunque ambos policías fueron asesinados cuando se encontraban fuera de servicio, las autoridades sostienen que los ataques no fueron fortuitos. Al contrario, consideran que hubo planeación previa y que los agresores actuaron con información suficiente para ubicar a sus objetivos.

“Todo apunta a que se trata de una represalia por el trabajo que venían realizando”, explicó la fiscal, quien señaló que los avances periciales y los estudios balísticos fortalecen esa línea de investigación.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, general Laureano Carrillo Rodríguez, reveló que incluso antes de los atentados algunos agentes del área de investigación ya habían recibido amenazas derivadas de los resultados obtenidos contra este grupo criminal.
“Habían sido amenazados precisamente por los golpes que se les dieron. Hubo aseguramientos importantes y detenciones relevantes que afectaron directamente la estructura de esta organización”, indicó.

Las agresiones dejaron además víctimas ajenas a la corporación. En uno de los ataques murió la esposa de un agente estatal, mientras que otra mujer resultó lesionada, hechos que claramente incrementaron la preocupación de las autoridades -y de todos en el Estado- por el nivel de violencia.
De acuerdo con la FGE, en ambos atentados participaron varios vehículos y se utilizaron armas de grueso calibre, un despliegue que hace presumir la intervención de una célula criminal con capacidad operativa y una logística previamente organizada.
Ante este escenario, corporaciones estatales y fuerzas federales mantienen un operativo conjunto para localizar a los responsables, quienes ya fueron identificados como objetivos prioritarios dentro de las investigaciones.
Como medida adicional, el Gobierno del Estado reforzó los esquemas de protección para agentes adscritos al área de investigación de la FESC y para sus familias, al considerar que las amenazas continúan vigentes mientras se desarrollan las indagatorias.


Fotografías: Juan Hernández