ENTRE CENIZAS, FAMILIAS DEL CAÑÓN DEL PADRE INTENTAN RECONSTRUIR SUS HOGARES TRAS INCENDIO
A varios días del incendio que consumió cerca de 40 viviendas en la colonia Cañón del Padre, familias afectadas permanecen entre estructuras calcinadas y materiales quemados, mientras comienzan a reorganizarse para intentar recuperar parte de lo perdido.
En distintos puntos del asentamiento, residentes y personas cercanas ya iniciaron la instalación de estructuras provisionales con madera, láminas y materiales reciclados. Algunos de los trabajos buscan habilitar espacios básicos para dormir, resguardar pertenencias o instalar baños temporales, mientras continúan las labores de limpieza entre escombros.

Miguel Méndez Velázquez acudió al lugar para apoyar a amigos afectados y participar en la construcción de un sanitario improvisado. Explicó que la ayuda se ha mantenido principalmente entre vecinos, familiares y compañeros de trabajo, quienes han reunido herramientas y materiales para levantar espacios temporales.
De acuerdo con los residentes, varias familias se encontraban fuera de casa al momento del siniestro, por lo que al regresar solo encontraron restos de sus viviendas. Algunas personas fueron recibidas de forma temporal en una iglesia cercana, donde permanecen mientras buscan alternativas para volver a instalarse.
En los primeros días posteriores al incendio, la mayoría de los apoyos se concentró en despensas, ropa y alimentos. Sin embargo, los afectados señalaron que las necesidades han cambiado conforme avanzan los trabajos para reconstruir.
Actualmente, los habitantes solicitaron apoyo con madera, triplay, clavos, martillos, palas y otras herramientas que les permitan levantar nuevamente sus viviendas, muchas de ellas construidas de manera gradual durante varios años.

Andrea Ramírez, quien vivía en la zona desde hace aproximadamente cuatro años junto a su esposo y sus tres hijos, relató que su casa de dos pisos quedó destruida. Señaló que apenas en diciembre habían terminado de acondicionar un cuarto adicional para sus hijos, espacio que también fue consumido por el fuego.
Tras el incendio, improvisaron un lugar para dormir con tarimas, tablas y algunos materiales que lograron rescatar. Parte de la ropa y objetos personales se mantienen a la intemperie, debido a que aún no cuentan con un espacio donde guardarlos.
Otros residentes también narraron cómo intentaron controlar el fuego antes de la llegada de unidades de emergencia. José Luis, uno de los afectados, recordó que varios vecinos intentaron apagar las llamas con cubetas de agua, pero no lograron contener la propagación.
Aunque reconocieron la entrega de algunos apoyos por parte de autoridades, los habitantes señalaron que la mayor parte de la ayuda ha sido proporcionada por ciudadanos, colectivos y personas que acudieron tras conocer el caso.
En la zona, varios de los predios eran compartidos por familias completas, entre hermanos, primos y otros parientes, por lo que en algunos terrenos el incendio dejó sin vivienda a varias personas al mismo tiempo. Mientras continúan retirando restos de madera y láminas, las familias han comenzado a levantar nuevas estructuras en el mismo sitio donde quedaron sus casas.
