LAS PEQUEÑAS EMPRESAS SIGUEN MOVIENDO A BC; 99 DE CADA 100 NEGOCIOS SON MIPYMES
Cuando una taquería abre sus puertas antes del amanecer, una papelería levanta la cortina o un taller mecánico recibe a su primer cliente del día, ocurre algo que pocas veces aparece en los grandes indicadores económicos: la economía real se pone en marcha.
Y es que detrás de la mayoría de los empleos y de buena parte de la actividad comercial que se observa diariamente en Baja California no están las grandes corporaciones, sino las micro, pequeñas y medianas empresas.
Datos actualizados del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) revelan que las MiPyMEs representan prácticamente la totalidad del tejido empresarial del país. De los más de 6.1 millones de establecimientos registrados en México, el 99.78 por ciento corresponde a este tipo de negocios.
La tendencia también se refleja en Baja California, donde existen 139 mil 208 unidades económicas y donde más del 99 por ciento son micro, pequeñas o medianas empresas, de acuerdo con información difundida por el Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT).
Para Ana Alicia Meneses, presidenta del organismo, estos datos permiten dimensionar el papel que juegan miles de emprendedores y empresarios que todos los días mantienen operando comercios, talleres, restaurantes, consultorios, servicios y pequeñas industrias en la entidad.
La fotografía económica del estado muestra además una fuerte concentración en actividades relacionadas con el comercio y los servicios. De hecho, el sector terciario reúne más de 128 mil establecimientos, convirtiéndose en el principal motor económico de la región.
No resulta extraño. Basta recorrer cualquier zona comercial de Tijuana, Mexicali o Ensenada para observar cómo buena parte de la actividad económica depende de negocios familiares, pequeños restaurantes, tiendas de conveniencia, despachos profesionales o empresas de servicios que generan empleo y consumo local.
Tijuana continúa encabezando la lista estatal con más de 65 mil unidades económicas, lo que representa casi la mitad de todos los negocios registrados en Baja California. Le siguen Mexicali y Ensenada, que juntas concentran otra porción importante de la actividad empresarial de la entidad.
Entre los sectores con mayor presencia destacan el comercio al por menor, los servicios personales, la industria restaurantera y los servicios de salud. En contraste, actividades como minería, corporativos empresariales o generación de energía representan apenas una fracción mínima del total.
Más allá de las estadísticas, los números reflejan una realidad que suele pasar desapercibida: la economía bajacaliforniana descansa principalmente sobre negocios de pequeña escala que enfrentan diariamente retos como inflación, costos operativos, inseguridad, acceso a financiamiento y competencia.
Por ello, especialistas y organismos empresariales coinciden en que fortalecer a las MiPyMEs no solo significa apoyar a los emprendedores, sino proteger una de las principales fuentes de empleo y dinamismo económico en la región.
Al final, detrás de cada cifra existe una historia distinta: una familia que abrió un negocio, un emprendedor que decidió invertir sus ahorros o una empresa que comenzó con pocos trabajadores y logró mantenerse en pie. Son esas historias, multiplicadas por miles, las que continúan sosteniendo gran parte de la economía de Baja California.