¿QUÉ LE PASÓ A CONOR MCGREGOR EN UFC 329?
El regreso de Conor McGregor al octágono, uno de los más esperados -por no decir el más– en la historia reciente de las artes marciales mixtas, duró apenas 69 segundos. Cinco años después de su última pelea, el irlandés regresó al octágono más importante del mundo para enfrentar a Max Holloway en la pelea estelar de UFC 329, pero una grave lesión en la rodilla derecha terminó por apagar una noche que ya apuntaba a ser ÉPICA. Y… ¿tal vez lo fue?
La lesión ocurrió prácticamente al inicio del combate. The Notorious, con el personaje y temperamento que acostumbra, lanzó una patada con salto, pero al apoyar la pierna derecha sobre la lona su rodilla se forzó sobre un eje que no debía. Aunque trató de continuar en el intercambio durante algunos segundos, quedó claro que no podía sostener el peso de su cuerpo sobre la pierna derecha.
El réferi Mike Beltran detuvo el primer round al minuto con nueve segundos, decretando la victoria por nocaut técnico para Blessed, quien incluso pidió respeto para su rival y evitó celebrar de forma efusiva ante la manera en que concluyó la pelea.
¿QUÉ LESIÓN SUFRIÓ MCGREGOR?
Hasta el momento, la UFC no ha emitido un diagnóstico médico definitivo; sin embargo, las primeras valoraciones realizadas tras el combate apuntan a una rotura del ligamento cruzado anterior (ACL) de la rodilla derecha.
El mandamás de la compañía, Dana White, explicó en conferencia de prensa que la impresión inicial del equipo médico es que el irlandés habría sufrido una lesión importante en ese ligamento, aunque aclaró que aún faltan valoraciones para dar a conocer el daño real. También descartó que McGregor llegara lesionado al combate, asegurando que durante la semana previa superó las revisiones médicas y entrenamientos abiertos.
Por su parte, Connor utilizó sus redes sociales para invalidar versiones que apuntaban a una molestia previa y aseguró que la lesión ocurrió de forma inesperada. “No tenía ninguna lesión. Esto es un infierno”, escribió el excampeón de peso pluma y ligero; incluso al terminar la pelea y cuando abandonó la arena, lo hizo sin cambiarse, expresando una cara de frustración luego de una preparación durante meses para esta pelea y años para volver a pisar tal escenario.
La pelea representaba mucho más que un combate para el veterano irreverente. Era su primera aparición desde julio de 2021, cuando sufrió la fractura de tibia y peroné frente a Dustin Poirier, una lesión que lo mantuvo fuera de actividad durante mucho tiempo; el futuro del personaje que llevó la UFC a otro nivel, estaba en cuestión.
Anoche, el irlandés buscaba demostrar que aún podía competir entre la élite. Pero no salió. Esta nueva lesión trae incertidumbre a su carrera, sobre todo porque una ACL suele requerir cirugía y procesos de rehabilitación que van de nueve a doce meses, dependiendo de la gravedad. Sin embargo, él se mostró optimista e incluso declaró que regresará:
Por su parte, Max dejó abierta la posibilidad de una trilogía cuando McGregor logre recuperarse. ¿Por qué no? Todos ganaron incluso perdiendo esta noche.
Por ahora, el panorama deportivo para The Notorious dependerá de los estudios médicos que se realicen en los próximos días. Hasta este domingo no existe un parte clínico oficial que confirme la gravedad de la lesión, aunque dentro de la organización prevalece la preocupación de que el histórico regreso de UFC 329 haya terminado con una de las lesiones más serias -por no decir la más- de su carrera.