Vive, cruza y entiende la frontera
miércoles 17 de junio del 2026 1:34 pm USD $17.20 MXN
Tijuana 18°C
Opinión

TOY STORY 5: CRECER NO SIEMPRE SIGNIFICA DEJAR DE JUGAR

TOY STORY 5: CRECER NO SIEMPRE SIGNIFICA DEJAR DE JUGAR

Hay franquicias que, con el paso de los años, se van agotando. Y luego está Toy Story, que parecía tenerlo todo dicho, pero aun así encontró la forma de volver a emocionar. Toy Story 5, dirigida por Andrew Stanton y pensada otra vez para llevar a Woody, Buzz, Jessie y compañía al frente de una historia sobre cómo cambian el juego y la infancia en tiempos dominados por la tecnología, llegará a cines el 19 de junio de 2026.

Yo no entré con demasiada expectativa, precisamente porque muchas sagas terminan cayendo cuando siguen estirándose. Pero aquí pasó algo distinto: la película entiende que no necesita traicionar su esencia para actualizarse. Sí, mete de lleno el conflicto entre juguetes y tecnología; sí, hace que los personajes se sientan viejos frente a un mundo nuevo; pero nunca pierde ese corazón que hizo grande a la franquicia desde el principio.

Desde el arranque me pegó de una manera muy personal. Yo crecí jugando en la calle, inventando batallas con figuras de acción, luchadores de plástico, escondidillas, policías y ladrones; después vinieron los videojuegos, el Nintendo 64, el DS, el PlayStation 1. Por eso esta película me tocó más de lo que esperaba, porque no sólo habla de juguetes: habla de ese salto generacional en el que uno va dejando una forma de jugar sin querer soltar del todo la otra. Y ahí Toy Story 5 encuentra una de sus mejores ideas: no sataniza la tecnología, pero tampoco finge que no ha cambiado la manera en que los niños se relacionan con el mundo.

La película también se siente muy actual en lo que dice sobre el exceso de pantalla, sobre perder el tiempo sin notarlo, sobre dejar que un dispositivo se convierta en el centro de todo. Pero lo hace sin volverse sermón. Esa fue, para mí, su mayor virtud: no se pone moralista, sólo pone frente a nosotros una duda que hoy sí está muy presente.

EL DOBLAJE LATINO LE DA OTRO SABOR

Y hay que decirlo: gran parte del encanto de esta versión vino del doblaje latino. Desde que se anunció la participación de Belinda como la voz de Lilypad, junto con Bad Bunny como Pizza con Anteojos, Bizarrap como Santa de Jardín y Penélope Cruz como Flamenco, ya había una curiosidad enorme por escuchar cómo entrarían esas voces a un universo tan emblemático.

Y sí, funcionó. No se sintió como un truco publicitario forzado, sino como una forma fresca de acercar la película a nuestra región. Ese detalle le dio otra energía a la experiencia y, honestamente, ayudó mucho a que el estreno en español se sintiera cercano, vivo y hasta más juguetón.

Lo que más me gustó es que, aun con tantos personajes y con una idea tan actual, la película no pierde a Woody, Buzz y Jessie. Sigue habiendo aventura, sigue habiendo peleas, sigue habiendo esa química que uno extrañaba. Y, al mismo tiempo, hay algo muy bonito en ver cómo Toy Story 5 pone en contexto una problemática real: la forma en que la tecnología puede empezar a desplazar lo que antes parecía natural, simple y compartido.

Por eso terminé conectando tanto con ella. Me llegó al corazón porque me vi ahí: en el niño que jugaba con cosas físicas, con amigos de verdad, pero también en el adulto que entiende que la diversión cambió de forma, no necesariamente de valor. La película me hizo pensar que está bien usar tecnología, pero sin convertirte en un “niño iPad”; y también que está bien jugar con juguetes de siempre, aunque hoy existan otras maneras de divertirse. La clave está en no perder el equilibrio.

Salí con un par de lágrimas, y no creo haber sido el único. Me gustó que ningún personaje se sintiera forzado, que hubiera espacio para muchos sin que la historia se desordenara, y que la cinta entendiera algo que muchas secuelas olvidan: crecer no debería significar abandonar por completo aquello que nos enseñó a imaginar.

Fotografías: Disney Pixar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *